jueves, 5 de marzo de 2015

Lección 10 | Fruto del Espíritu, Parte 2


Si tenemos el amor de Cristo en nuestras almas, tendremos las consecuencia natural de tener todas las demás gracias gozo, paz, paciencia, benignidad, bon­dad, fe, mansedumbre, templanza… Cuando el amor de Cristo está en el cora­zón,… su presencia se hará sentir(My Life Today, p. 50).

EL PRINCIPIO DIVINO DEL AMOR
1.....¿Qué hermosa descripción del amor nos da el apóstol Pablo? ¿Qué ordena Jesús a sus dis­cípulos con respecto a esta virtud?
1 Corintios 13:4-7.- (4) El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; (5) no hace nada indebi­do, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; (6) no se goza de la injus­ticia, más se goza de la verdad. (7) Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Mateo 22:37-40.- (37) Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. (38) Este es el primero y grande mandamiento. (39) Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (40) De estos dos man­damientos depende toda la ley y los profetas.
Un amor supremo hacia Dios y un amor abnegado hacia nuestros seme­jantes, es el mejor don que nuestro Padre celestial puede conferirnos. Tal amor no es un impulso, sino un prin­cipio divino, un poder permanente. El corazón que no ha sido santificado no puede originarlo ni producirlo. Úni­camente se encuentra en el corazón en el cual reina Cristo. ‘Nosotros le amamos a él, porque él nos amó pri­mero’. En el corazón que ha sido re­novado por la gracia divina, el amor es el principio dominante de acción” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 440).
No necesitamos empezar tratan­do de amarnos unos a otros. El amor de Cristo en el corazón es lo que se necesita. Cuando el yo se ha­lla sumergido en Cristo, el verdade­ro amor surge espontáneamente” (Obreros Evangélicos, pág. 513).

LA VIRTUD DEL GOZO
2.....¿Qué don da Jesús a sus hijos y en qué condiciones? ¿Cómo se deben considerar las pruebas?
Juan 15:9-11.- (9) Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. (10) Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y perma­nezco en su amor. (11) Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vo­sotros, y vuestro gozo sea cumplido.
Santiago 1:2.- Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.
Filipenses 4:4-7.- (4) Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regoci­jaos! (5) Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. (6) Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. (7) Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Tenéis un deber que cumplir, que es alegraros y cultivar la generosidad en vuestros sentimientos hasta que sea vuestro mayor placer hacer feliz a todos los que os rodean...
La alegría sin frivolidad es una de las gracias cristianas.
“No permitáis que las perplejidades y preocupaciones de la vida cotidiana per­turben vuestra mente y nublen vuestro ceño. Si lo hacéis, tendréis siempre algo que os irrite y os fatigue. La vida es lo que hacemos, y encontraremos lo que bus­camos. Si buscamos tristeza y angustia, si estamos en un estado de ánimo para magnificar pequeñas dificultades, en­contraremos varias de ellas para absor­ber nuestros pensamientos y nuestra conversación. Pero si nos fijamos en el lado bueno de las cosas, encontraremos lo suficiente para estar alegres y felices. Si damos sonrisas, éstas serán devueltas a nosotros y si hablamos palabras agrada­bles y alegres, nos las devolverán nueva­mente(My Life Today, p. 195).
El gozo más puro surge de la más profunda humildad. Los caracteres más fuertes y nobles están edificados sobre el fundamento de la paciencia, el amor y la sumisión a la voluntad de Dios”. (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 256).

EL DON DE LA PAZ
3.....¿Cómo podemos obtener el precioso don que el Señor ha prometido? ¿Qué hará un pa­cificador?
Juan 14:27.- La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
1 Pedro 3:10-11.- (10) Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño; (11) Apártese del mal, y haga el bien; busque la paz, y sígala.
Santiago 3:17-18.- (17) Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benig­na, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. (18) Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.
Quien consienta en renunciar al pe­cado y abra el corazón al amor de Cristo participará de esta paz celestial.
No hay otro fundamento para la paz. La gracia de Cristo, aceptada en el cora­zón, vence la enemistad, apacigua la lu­cha y llena el alma de amor. El que está en armonía con Dios y con su prójimo no sabrá lo que es la desdicha. No habrá envidia en su corazón ni su imaginación albergará el mal; allí no podrá existir el odio. El corazón que está de acuerdo con Dios participa de la paz del cielo y esparcirá a su alrededor una influencia bendita. El espíritu de paz se asentará como rocío sobre los corazones cansa­dos y turbados por la lucha del mundo….
“‘Bienaventurados los pacificadores, por­que ellos serán llamados hijos de Dios’. El espíritu de paz es prueba de su relación con el cielo. El dulce sabor de Cristo los envuelve. La fragancia de la vida y la be­lleza del carácter revelan al mundo que son hijos de Dios. Sus semejantes reco­nocen que han estado con Jesús” (El Dis­curso Maestro de Jesucristo, págs. 27, 28).

PACIENCIA Y MANSEDUMBRE
4.....¿Qué demostrará que somos pacientes y mansos?
Santiago 3:13.- ¿Quién es sabio y en­tendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.
Efesios 4:1-3.- (1) Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, (2) con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, (3) solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
El amor es la ley del reino de Cristo. El Señor llama a cada uno para llegar a un alto nivel. Las vidas de su pueblo han de revelar el amor, la mansedumbre, la paciencia. La paciencia trae algo, sí, mu­chas cosas, sin tratar de ser vengado por palabra o acto. ‘Paciencia’ es la paciencia con ofensa; de gran resistencia. Si sois pacientes, no impartiréis a otros vuestro supuesto conocimiento de los errores de vuestro hermano. Trataréis de ayu­darlo y salvarlo porque ha sido compra­do con la sangre de Cristo. ‘Dile su falta entre tú y él solos: Si te oyere, has gana­do a tu hermano.’ ‘Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, voso­tros que sois espirituales, restauren a tal hermano con el espíritu de mansedum­bre, considerándoos a vosotros mismos, no sea que vosotros también seáis ten­tados.’ Ser paciente no significa ser pesi­mista y triste, amargo y duro de corazón; que es ser exactamente lo contrario(My Life Today, pág. 52).
La mansedumbre es paciente y se es­fuerza por ser feliz bajo toda circuns­tancia. La mansedumbre está siempre agradecida y compone sus propios cantos de felicidad, haciendo una me­lodía en el corazón de Dios. La man­sedumbre sufrirá chascos e injusticias, y no se vengará. La mansedumbre no ha de ser taciturna ni malhumorada. Un temperamento adusto es lo opuesto a la mansedumbre, porque esto sólo hie­re y da dolor a otros, y no encuentra satisfacciones para sí”. (Testimonios para la Iglesia, Tomo 3, pág. 367).

BENIGNIDAD Y BONDAD
5.....¿Cómo se manifiesta la benig­nidad y la bondad?
Efesios 5:8-11.- (8) Porque en otro tiempo erais tinieblas, más ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (9) (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), (10) comprobando lo que es agradable al Señor. (11) Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.
Proverbios 14:9.- Los necios se mo­fan del pecado; más entre los rectos hay buena voluntad.
Es vuestro deber ser cristianos en el más alto sentido de la palabra como Cristo.” Es a través de las líneas invisi­bles que atraen a otras mentes con la que se ponen en contacto que pue­den, si estáis en relación constante con Dios, dejar impresiones que le harán un sabor de vida para vida. De lo contrario, si sois egoístas, si os exal­táis a vosotros mismos, si tenéis mente mundana, no importa cuál sea vuestra posición ni cuál haya sido vuestra ex­periencia, o cuanto sepáis, si no tenéis la ley de clemencia en los labios, dulce fragancia del amor que brota de vues­tro corazón, no podéis hacer nada como se debería hacer. La bondad y el amor y la cortesía son las marcas del cristiano... “(My Life Today, p. 178).
La religión de Jesús ablanda cuanto haya de duro y brusco en el genio, y suaviza lo tosco y violento de los mo­dales. Hace amables las palabras y atra­yente el porte. Aprendamos de Cristo a combinar un alto sentido de la pureza e integridad con una disposición alegre. Un cristiano bondadoso y cortés es el argumento más poderoso que se pue­da presentar en favor del cristianismo(Obreros Cristianos, pág. 128).

FIDELIDAD
6.....¿En dónde puede verse fácil­mente la honestidad y la fide­lidad?
Lucas 16:10.- El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, tam­bién en lo más es injusto.
“Es la atención concienzuda de lo que el mundo denomina “cosas pequeñas” lo que hace de la vida un éxito. Los pe­queños actos de bondad, las pequeñas acciones abnegadas, el hablar palabras sencillas, útiles, la vigilancia contra los pequeños pecados, todo esto es cris­tianismo. El reconocimiento agradecido de las bendiciones diarias, un aprove­chamiento sabio de las oportunidades cotidianas, el cultivo diligente de los ta­lentos confiados, esto es lo que el Maes­tro espera(Mensajes para los Jóvenes, pág. 99).
Las grandes verdades deben ser lleva­das al terreno de las cosas pequeñas. La religión práctica ha de ser llevada al campo de los deberes humildes de la vida cotidiana. La mayor cualidad que pueda tener un hombre es obedecer implícitamente la Palabra del Señor….
Corra una fe viva cual hilo de oro, en toda la ejecución de los deberes aún más humildes. Entonces toda la tarea diaria promoverá el crecimiento cristia­no. Habrá una continua contemplación de Jesús. El amor por él dará fuerza vital a cuanto se emprenda. Y así, mediante el uso debido de nuestros talentos, pode­mos unirnos por medio de una cadena de oro al mundo más elevado. Esta es la verdadera santificación; porque la santi­ficación consiste en la alegre ejecución de los deberes diarios en perfecta obe­diencia a la voluntad de Dios(Palabras de Vida del Gran Maestro, págs. 293, 294).

TEMPERANCIA
7.....¿Por qué es la temperancia tan importante de modo que el apóstol Pedro la considera una virtud cristiana?
2 Pedro 1:5-7.- (5) Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; (6) al conoci­miento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; (7) a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.
La observancia de la temperancia y la regularidad en todas las cosas tiene un poder maravilloso. Para producir la dulzura y la serenidad de carácter que tanto contribuyen a suavizar el camino de la vida, serán de más valor que las circunstancias o las dotes naturales. Al mismo tiempo, el dominio propio así adquirido resultará ser una de las condiciones más valiosas para hacer frente con éxito a los serios deberes y realidades que esperan a todo ser hu­mano(My Life Today, p. 82).
El dominio propio es el mejor gobier­no del mundo. Si nos revistiéramos del ornamento de un espíritu humil­de y tranquilo, el noventa y nueve por ciento de las dificultades que tan terri­blemente amargan la vida se podrían economizar... El hombre natural debe morir, y el nuevo hombre, Cristo Je­sús, debe tomar posesión del alma, de modo que el seguidor de Jesús pueda decir con verdad: ‘Ya no vivo yo, más vive Cristo en mí(Gálatas 2:20)(La Maravi­llosa Gracia de Dios, pág. 39).
*******
Las palabras de Cristo son espíritu y vida. Al recibirlas, recibís la vida de la vid. Vivís ‘con toda palabra que sale de la boca de Dios’ (Mateo 4:4). La vida de Cristo en vosotros produce los mismos frutos que en él. Viviendo en Cristo, adhiriéndoos a Cristo, sostenidos por Cristo, recibiendo ali­mento de Cristo, lleváis fruto según la semejanza de Cristo(El Deseado de Todas las Gentes, pág. 631).

Sin Cristo nada podemos hacer. Los principios puros de integridad, virtud y bondad, proceden todos de Dios. Un concienzudo cumplimiento del deber, la simpatía propia de Cristo, el amor por las almas y por la vuestra propia, por cuanto pertenecéis a Dios y habéis sido comprados con la preciosa sangre de Cristo, os harán obreros juntamente con Dios y os conferirán poder persuasivo y atrayente” (La Educación Cristiana, pág. 408).




No hay comentarios:

Publicar un comentario