viernes, 24 de junio de 2016

Lección 26 | A mí lo hicisteis


Cristo se identificó con las necesidades de la gente. Sus necesidades y sufrimientos eran los suyos. Él dice: ‘Tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí’. Mateo 25:35-36. Los siervos de Dios deben tener en su corazón tierno afecto y sincero amor por los discípulos de Cristo. Deben manifestar el profundo interés que Cristo hace resaltar en el cuidado del pastor por la oveja perdida; deben seguir el ejemplo dado por Cristo y manifestar la misma compasión y amabilidad y el mismo amor tierno y compasivo que él nos demostró a nosotros(Testimonios para la Iglesia, tomo 3, pág. 207)

MINISTERIO PARA NOSOTROS MISMOS
1.....¿Qué parábola presentó Jesús para ilustrar la actitud de un hombre rico? ¿Para quién estaba pensando y trabajando? ¿Cuál fue su plan para todos sus bienes?
Lucas 12:16-19.- (16) También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. (17) Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? (18) Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; (19) y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.
Dios ha abierto caminos por los cuales la codicia puede ser vencida: realizando actos de benevolencia. Por su vida usted está diciendo que estima los tesoros del mundo más altamente que las riquezas inmortales. Usted está diciendo: ‘Adiós, cielo; adiós, vida inmortal; he elegido este mundo’. Usted está canjeando la perla de gran precio por ganancias presentes. Mientras Dios así lo amonesta, mientras en su providencia él ya ha colocado sus pies en el río oscuro, por decirlo así, ¿se atreverá usted a cultivar su propensión a amar el dinero?… (Testimonios para la Iglesia, tomo 3, pág. 598).
Nuestro Salvador reprendió el pecado de la codicia frecuente y seriamente(Testimonios para la Iglesia, tomo 3, pág. 598).

2.....¿Pero qué le sucedió a él y a sus bienes? ¿Cómo deberíamos aplicar esta parábola hoy en nuestras vidas y circunstancias?
Lucas 12:20, 21.- (20) Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? (21) Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. 
Mateo 25:41-45.- (41) Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. (42) Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; (43) fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. (44) Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? (45) Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.
Los hombres recorren la tierra y el mar para obtener ganancias mundanales y soportan privaciones y sufrimientos para conseguir su propósito. No obstante, no se interesan en las atracciones que ofrece el cielo ni toman en cuenta las riquezas eternas. Los que son comparativamente pobres son los que por lo general hacen más para sostener la causa de Dios. Dan ampliamente de lo poco que poseen. Han fortalecido sus impulsos generosos al dar continuamente con liberalidad. Siendo que sus gastos casi sobrepasan a sus entradas, su pasión por las riquezas terrenales no haya lugar, o no tiene oportunidad de fortalecerse. Pero muchos, cuando comienzan a reunir riquezas, empiezan a calcular cuánto tiempo les llevará alcanzar a poseer cierta suma. En su ansiedad por acumular una fortuna para sí mismos, dejan de ser ricos en Dios. “Sea cual fuere la ocupación que tengáis en la vida, deberíais tener el propósito de hacer vuestro trabajo de tal manera que glorifique a Dios. Todo lo que ganéis debierais considerarlo como un capital que podáis invertir en el banco celestial. Deberíais gozaros en dedicar los bienes, el tiempo y las facultades que tengáis con el propósito de ganar almas para Cristo, a fin de enviar la luz a los que moran en tinieblas” (Hijos e Hijas de Dios, pág. 277).

MINISTERIO DE CRISTO
3.....¿Quién está en contra de tales personas? ¿Qué dijo Jesús sobre su misión y sobre sí mismo?
Mateo 20:28.- Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Lucas 22:27.- Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Más yo estoy entre vosotros como el que sirve.
“El apóstol Pablo exhortó a sus hermanos filipenses: ‘Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres(Filipenses 2:5-7). ¿Es el siervo mayor que su Señor? Cristo nos ha dado su vida como modelo, y lo deshonramos cuando recelamos cada desprecio, y tendemos a sentirnos agraviados por cada herida, imaginaria o real. El hecho de que estemos preparados para defender al yo, para preservar nuestra dignidad propia, no es evidencia de una mente noble. Sería mejor sufrir cien veces injustamente que herir el alma con un espíritu vengativo o dar rienda suelta a la ira. Podemos obtener fuerza de Dios. Él puede ayudarnos. Puede darnos gracia y sabiduría celestial. Si pedís con fe, recibiréis, pero debéis velar en oración. Velar, orar, trabajar, debiera ser vuestra consigna(Testimonios para la Iglesia, tomo 2, pág. 379).

4.....¿Qué servicio, normalmente realizado por los siervos y los esclavos no judíos, realizó Jesús para sus discípulos?
Juan 13:4, 5.- (4) Se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. (5) Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.
Filipenses 2:7.- sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.
La ordenanza del lavamiento de pies ilustra claramente la necesidad de la verdadera humildad. Mientras los discípulos estaban contendiendo por el lugar más elevado, en el reino prometido, Cristo se ciñó, y desempeñó el oficio de un siervo lavando los pies de aquellos que le llamaban Señor… “Habiendo lavado los pies de sus discípulos, Él [Jesús] dijo, ‘Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.’…Cristo estuvo aquí instituyendo un servicio religioso. Mediante el acto de nuestro Señor, esta ceremonia de humildad fue hecha una ordenanza consagrada. Había de ser observada por los discípulos, para que pudiesen siempre tener en mente sus lecciones de humildad y servicio.” (The Faith I Live By, pág. 298).

MINISTERIO CRISTIANO
5.....Haciendo referencia al servicio para otros, ¿qué instrucción es dada por el apóstol Pablo?
Gálatas 5:13, última parte.-… sino servíos por amor los unos a los otros.
Efesios 6:7.- Sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres.
Romanos 1:14.- A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor.
“¿Están los siervos generalmente dispuestos a hacer todo lo que pueden? ¿No es más bien costumbre prevaleciente deslizarse por el trabajo tan rápida y fácilmente como sea posible y obtener el salario al menor costo posible? El fin no es ser tan cabal como se pueda, sino obtener una remuneración. Los que profesan ser siervos de Cristo no deberían olvidar el precepto del apóstol Pablo: ‘Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no para ser vistos como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, por respeto a Dios. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor, y no para los hombres; seguros de que recibiréis del Señor la recompensa de la herencia; porque a Cristo el Señor servís’ (Colosenses 3:22-24)(Mensajes para los Jóvenes, pág. 160).

6.....Por lo tanto, ¿qué espíritu deberíamos tener mientras somos llamados a servir a nuestro hermano? ¿En el nombre de quién debería hacerse esto?
Colosenses 3:17.- Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
1 Corintios 10:31.- Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
Con espíritu de amor, podemos ejecutar los deberes más humildes de la vidacomo para el Señor’. Si tenemos el amor de Dios en el corazón se manifestará en nuestra vida. El suave perfume de Cristo nos rodeará y nuestra influencia elevará y beneficiará a otros. “No debéis esperar mejores oportunidades o capacidades extraordinarias para empezar a trabajar por Dios. No necesitáis preocuparos de lo que el mundo dirá o pensará acerca de vosotros. Si vuestra vida diaria atestigua la pureza y sinceridad de vuestra fe, y los demás están convencidos de que deseáis hacerles bien, vuestros esfuerzos no serán enteramente perdidos(El Camino a Cristo, págs. 82, 83).

NUESTRO MINISTERIO PARA CRISTO
7.....¿Con quiénes se ha identificado Jesús completamente? Por lo tanto, cuando llevamos a cabo algún servicio por aquellos que están necesitados, ¿para quién lo estamos haciendo? ¿Qué gran promesa es dada a todos los que trabajan para otros en este espíritu?
Mateo 25:34-40.- (34) Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. (35) Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; (36) estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. (37) Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? (38) ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? (39) ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? (40) Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.
“De acuerdo con las condiciones en que se funda nuestra mayordomía, tenemos obligaciones, no sólo con Dios, sino con los hombres. Todo ser humano está en deuda con el amor infinito del Redentor por los dones de la vida. El alimento, el vestido, el abrigo, el cuerpo, la mente y el alma, todo ha sido comprado con su sangre. Y por la deuda de gratitud y servicio que nos ha impuesto, Cristo nos ha ligado a nuestros semejantes. Nos ordena: ‘Servíos por amor los unos a los otros (Gálatas 5:13). ‘En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis’ (Mateo 25:40)(La Educación, pág.139).

PARA UN ESTUDIO ADICIONAL
• ¿Qué creen aquellos que serán rechazados por Dios concerniente a sí mismos y a sus acciones? ¿Pero a quién realmente han servido?
• ¿A quién han pensado que están ministrando aquellos que serán bienvenidos en el reino eternal?
• ¿Con qué espíritu han hecho esto?
• ¿Creemos que en servir a otros estamos siendo una bendición para Cristo?
• Mientras trabajamos, ¿estamos trabajando como si estuviésemos trabajando para Cristo?
• ¿Estamos hablando como hablaríamos con Él?
• ¿Estamos actuando como actuaríamos para Él?
• ¿Estamos haciendo todo como si estuviésemos haciéndolo para Él?

AMAR SIGNIFICA AYUDAR A OTROS
Una maestra de jardín estaba intentando explicar a los pequeños niños de su clase lo que es el amor. Estaba teniendo dificultad con esto, así que le s preguntó qué es el amor. Una pequeña niña de seis años salió de su silla, fue a la maestra, la abrazó, la besó, y dijo: “Esto es amor.”
Luego la maestra dijo: “Bien, pero el amor es algo más. ¿Qué es este algo?” Despues de pensar un rato, la misma niña se levantó y comenzó a ordenar las sillas que  estaban fuera de lugar. Limpió la pizarra, recogió los papeles del suelo, arregló los libros que estaban esparcidos sobre una mesa, y luego, con un aire de satisfacción, dijo a la maestra: “El amor es más que palabras; es ayudar a otros.” Es verdad. El amor es más que palabras. Esto es exactamente lo que hemos estudiado en las lecciones para este trimestre. Esto es lo que la pequeña niña demostró. Recordemos que amar significa ayudar a otros y considerad lo que el apóstol Juan escribe: “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.” 1 Juan 3:18. – (Adaptado de, Expositor Bíblico, citado por A. Lerín, en 500 Ilustraciones, ilustración No. 7).