miércoles, 17 de diciembre de 2014

Lección 25 | Solamente di la Palabra


La fe y las obras van de la mano; actúan armoniosamente en la empresa de alcanzar la victoria. Las obras sin fe son muertas, y la fe sin obras es muerta. Las obras jamás van a salvarnos; son los méritos de Cristo los que contarán en nuestro favor. Mediante la fe en El, Cristo hará que todos nuestros imperfectos esfuerzos sean aceptables para Dios. La fe que se requiere que tengamos no es una fe de no hacer nada; fe salvadora es la que obra por amor y purifica el alma”. –Fe y Obras, pág. 48.

UN CENTURIÓN SOLIDARIO
1......¿Qué hombre prominente pidió a Jesús que sanara a su siervo? ¿Qué tan seria era la enfermedad del hombre?
Lucas 7:1, 2.- (1) Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum. (2) Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir.
El siervo del centurión había sido herido de parálisis, y estaba a punto de morir. Entre los romanos los siervos eran esclavos que se compraban y vendían en los mercados, y eran tratados con ultrajes y crueldad. Pero el centurión amaba tiernamente a su siervo, y deseaba grandemente que se restableciese.” –El Deseado de Todas las Gentes, pág. 282.

SOLICITUD DE LA SANACIÓN POR LA FE
2......Habiendo oído hablar del Salvador, ¿por qué mandó el centurión de Capernaum una delegación a Jesús? Si no hubiera tenido fe en el poder sanador de Jesús, ¿hubiera mandado él a tales personas con el pedido de ayuda?
Lucas 7:3, 4.- (3) Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. (4) Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto.
Creía que Jesús podría sanarle. No había visto al Salvador, pero los informes que había oído le habían inspirado fe. A pesar del formalismo de los judíos, este oficial romano estaba convencido de que tenían una religión superior a la suya. Ya había derribado las vallas del prejuicio y odio nacionales que separaban a los conquistadores de los conquistados. Había manifestado respeto por el servicio de Dios, y demostrado bondad a los judíos, adoradores de Dios. En la enseñanza de Cristo, según le había sido explicada, hallaba lo que satisfacía la necesidad del alma. Todo lo que había de espiritual en él respondía a las palabras del Salvador. Pero se sentía indigno de presentarse ante Jesús, y rogó a los ancianos judíos que le pidiesen que sanase a su siervo. Pensaba que ellos conocían al gran Maestro, y sabrían acercarse a él para obtener su favor.” –El Deseado de Todas las Gentes, pág. 282.

CONSCIENTE DE SU INDIGNIDAD
3......¿Qué segundo mensaje envió el hombre al Maestro justo antes que él llegara a su casa? ¿Qué fe firme fue expresada en este mensaje?
Lucas 7:6, 7.- (6) Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; (7) por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero dí la palabra, y mi siervo será sano.
En fe solo somos como niños pequeños aprendiendo a caminar. Como un niño toma sus primeros pasos, muchas veces tambalea y cae; pero se levanta otra vez, y finalmente aprende a saber que puede caminar solo. Debemos aprender como creer en Dios. No debemos mirar nuestros pensamientos, pero conocer a Dios por fe viva. Mirad al centurión que vino a Jesús para un ejemplo de fe viva. Él vino a Cristo rogándole, y diciendo: ‘Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra’… “¿Qué tipo de poder pensaba este centurión que estaba investido en Jesús? Él sabía que era el poder de Dios. ’” – Review and Herald, 11 de marzo de 1890.

UN BREVE MANDATO ES SUFICIENTE
4......¿Creyó el centurión que el poder sanador de Jesús funcionaba solamente en la presencia de Jesús o también en su palabra?
Mateo 8:8.- Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.
Lucas 7:8.- Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
Como represento el poder de Roma y mis soldados reconocen mi autoridad como suprema, así tú representas el poder del Dios infinito y todas las cosas creadas obedecen tu palabra. Puedes ordenar a la enfermedad que se aleje, y te obedecerá. Puedes llamar a tus mensajeros celestiales, y ellos impartirán virtud sanadora. Pronuncia tan sólo la palabra, y mi siervo sanará.” –El Deseado de Todas las Gentes, pág. 282.

UNA FE INCREÍBLE
5......Asombrado por tan grande fe, ¿qué dijo Jesús a aquellos a su alrededor?
Lucas 7:9.-  Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
“‘…Pero el centurión, nacido en el paganismo y educado en la idolatría de la Roma imperial, adiestrado como soldado, aparentemente separado de la vida espiritual por su educación y ambiente, y aún más por el fanatismo de los judíos y el desprecio de sus propios compatriotas para con el pueblo de Israel, percibió la verdad a la cual los hijos de Abrahán eran ciegos. No aguardó para ver si los judíos mismos recibirían a Aquel que declaraba ser su Mesías. Al resplandecer sobre él “la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo,” aunque se hallaba lejos, había discernido la gloria del Hijo de Dios. ” –El Deseado de Todas las Gentes, pág. 284.
El centurión vio con el ojo de la fe que los ángeles de Dios que estaban alrededor de Jesús, y que su palabra sería encargar a un ángel para ir a la víctima. Sabía que su palabra entraría en la cámara, y que su sirviente se sanaría. ¡Y cómo Cristo alabó la fe de este hombre! Exclamó: ‘No he hallado tanta fe, no, ni en Israel.’” –Review and Herald, 11 de marzo de 1890.

SOLICITUD Y RESPUESTA INMEDIATA
6......¿Cuánto tiempo le tomó al Salvador conceder el deseo del hombre? ¿De qué se dieron cuenta el centurión y sus siervos cuando regresaron a casa?
Mateo 8:13.- Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.
Lucas 7:10.- Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.
El centurión que deseaba que Cristo fuera y sanara a su siervo se sentía indigno de que Jesús entrara bajo su techo; su fe en el poder de Cristo era tan fuerte que creía que bastaría con pedirle tan sólo una palabra para que el milagro fuera obrado. “Jesús alabó la fe en contraste con la duda. Mostró que los hijos de Israel tropezarían a causa de su incredulidad, la cual los llevaría a rechazar la gran luz y acabaría con su condenación y rechazo. Tomás declaró que no creería sin haber puesto antes su dedo en las llagas de las manos del Señor e introducir la mano en su costado. Cristo le dio las pruebas que deseaba y luego reprendió su incredulidad: ‘Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron y creyeron.’” –Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 230.

HOMBRES Y MUJERES DE FE
7......¿Qué marca la diferencia con el Señor: raza, nacionalidad, puesto, antepasados, o fe? ¿Dónde se sentarán un día los hijos espirituales de Abraham, hombres y mujeres de fe?
Gálatas 3:7.- Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham.
Mateo 8:11.- Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos.
El centurión que deseaba que Cristo fuera y sanara a su siervo se sentía indigno de que Jesús entrara bajo su techo; su fe en el poder de Cristo era tan fuerte que creía que bastaría con pedirle tan sólo una palabra para que el milagro fuera obrado. ‘Al oírlo Jesús, se maravilló y dijo a los que le seguían: ‘De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos; más los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes’. Entonces Jesús dijo al centurión: ‘Ve, y como creíste, te sea hecho’. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.”
Jesús alabó la fe en contraste con la duda. Mostró que los hijos de Israel tropezarían a causa de su incredulidad, la cual los llevaría a  rechazar la gran luz y acabaría con su condenación y rechazo.” –Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 230.

MEDITACIÓN
  • ¿Esperaríamos naturalmente tal fe de una persona que tenía poca luz y no pertenecía al pueblo de Dios?
  • ¿Por qué tantos judíos se opusieron y rechazaron a Jesús mientras que un pagano como este centurión creyó fácilmente en él?
  • Cuándo leemos una promesa en la palabra de Dios, ¿estamos dispuestos a creerla inmediatamente, tal como este centurión creyó en la palabra de Jesús?

ESTUDIO ADICIONAL
Los Hechos de los Apóstoles, pág. 86.
Muchos estiman que la fe es una opinión. La fe salvadora es una transacción por la cual los que reciben a Cristo se unen con Dios mediante un pacto. La fe genuina es vida. Una fe viva significa un aumento de vigor, una confianza implícita por la cual el alma llega a ser una potencia vencedora. –El Deseado de Todas las Gentes, pág. 312.
La fe y las obras nos mantendrán equilibrados y nos darán el éxito en la tarea de perfeccionar el carácter cristiano. Jesús dice: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. Mateo 7:21. –Fe y Obras, pág. 49.
“‘…Los hombres que profesan ser seguidores de Cristo parecen pensar que tienen la libertad de recibir o rechazar a los siervos del Señor según su deseo y conveniencia sin que por ello sean considerados responsables de sus acciones. La incredulidad y la oscuridad los dominan. Sus sentidos están adormecidos por la incredulidad. Violan sus conciencias y se vuelven infieles a sus convicciones, a la vez que su fuerza moral se debilita. Ven a los demás en la misma luz que ellos están.” –Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 231.